1. La mayoría
de las organizaciones de artes marciales en Puerto Rico esta en contra de cualquier
tipo de reglamentación que no venga de su arte.
2. Por otro lado, todos estamos a favor de que las clases en las escuelas de
artes marciales deben cumplir con al menos los estándares mínimos
de seguridad, protegiendo el bienestar, desarrollo y disfrute de las mismas,
tal como menciona el propósito del reglamento pero entendemos esto esta
fuera de la jurisdicción del DRD.
3. Se han sometido peticiones de mejorar el propuesto reglamento por entenderse
que este podría ser puesto en vigor a menos que se enmiende la ley orgánica
del DRD que coloca INJUSTAMENTE a las artes marciales como actividad de alto
riesgo que debe licenciarse. Todas las estadísticas y estudios demuestran
dicha injusticia, el DRD lo reconoce y así se presentará ante
la legislatura próximamente.
4. Cualquier consejo asesor de artes marciales que escoja el secretario debe
ser compuesto por maestros con certificaciones válidas que representen
las diferentes modalidades de artes marciales. Sin embargo, por ningún
motivo se debe permitir que pertenezcan a dicho Consejo estudiantes de ninguno
de sus miembros, ni a personas que tengan el mismo linaje marcial. El consejo
asesor, JAMÁS podrá legitimar la trayectoria marcial de ninguna
escuela o solicitante a licencia.